Dedicado a Montse y al Sr. Barriuso (J):
(robando contenido desde que salió el Youtube)
Dedicado a Montse y al Sr. Barriuso (J):
(robando contenido desde que salió el Youtube)
No sé si es imposible o no puede ser. Entre que ya hace un tiempo que no es necesario acentuar los pronombres demostrativos y la canción de estos suecos, uno anda como confundido.
El vidrio cortesía de Ernex.
Cuando era pequeñín me respondían que “Birra, birra” era lo que quería decir Sarri, sarri. Bueno, uno ya está crecidito, pero le sigue gustando la canción. ¡Ha llovido!
A veces se me olvida lo mucho que me gusta el Love Theme de Vangelis para la banda sonora de Blade Runner.
No visitaba Retiario (i 2) mas que cuando lo enlazaban en algún otro lugar que leía. Excelente blog que hoy me ha permitido descubrir la historia del sordo que quiso volver a disfrutar del Bolero de Ravel. (en inglés)
Se tarda menos en leer la historia que en escuchar la canción, también he tardado menos en bajármela. La canción. La discografía caerá pronto, cuando me entere de quién tiene los derechos de su obra, siempre es bueno saber a quién estás “robando”.
There is the obvious issue that it is devaluing the perceived value of music. You are also leading the public to think that it is fine to download and own these files for nothing.
Lo que en una traducción patosa vendría a decir: bla, bla, bla … Estás haciendo que la gente crea que bajarse música por la patilla está bien. (Elisabeth me obliga a traducir
)
Lo interesante es que hablan de Beethoven un hombre que nunca ha estado afiliado a la SGAE. Y que nunca lo estará.
La historia es que la BBC (la de Inglaterra) puso a disposición del público internauta en general las nueve sinfonías del famoso sordo de Bonn. Más de medio millón de internautas se bajaron la discografía del citado alemán. Él no se quejó, es más, no dejó de ganar nada por que más gente disfrutara de su música aunque nadie se comprara su último CD o DVD. La nota negativa es que en los conciertos que dirigía no fue nadie a verlo (lo que demuestra que a pesar de que más gente disfrute de tu música no significa que más gente irá a tus conciertos).
Evidentemente se han quejado los que perdían dinero con ello. Es decir, los que hacían versiones de sus canciones. Es decir los sellos que editan música clásica (que es lo que compuso el citado).
(atención, este post no está consensuado con el resto de la banda. Las opiniones vertidas son como mi culo: mías)
Efectivamente, Diana (voz) y yo (guitarra) nos desvirgamos al mismo tiempo. Podríamos decir lo mismo de Sito (batería), que apenas se hizo unas pajillas hace un tiempo. Edu (bajo) es el ligón de The Rambutans! Efectivamente, un mes y medio después de lo previsto, tocamos por primera vez ante público.
Cuando las cosas pueden ir mal, van mal. Pero es que a nosotros no nos tose ni Bush, así que todo salió ovalado, tirando a redondo.
Quedamos a las 15:30 para ir a recoger algunos bártulos que habíamos de aporrear a partir de las 20:00 en Terrassa. Batería, ampli de bajo, instrumentos y 225 kilos, ganadería del Guinardó, debían caber en dos utilitarios. Cupieron no sin antes disfrutar de unos minutos de pánico al desmontarse el “charles” y perder el tornillo que hacía falta para arreglarlo. Nos quedábamos sin una pieza básica de la batería. Después de una árdua e infructuosa búsqueda entre la mierda de la zona de carga del edificio, el ingeniero del grupo (Edu power!) decidió hacer uso de los conocimientos adquiridos a lo largo de años de duro estudio en la universidad y nos hizo notar que no hacía falta un tornillo para recomponer el aparejo. Ese “charles” nunca había tenido un tornillo como el que buscábamos.
Con media hora de retraso sobre el horario previsto llegamos al punto donde habíamos quedado con Black Orchid (el grupo del que hicimos de teloneros) para ir hacia Terrassa. Después de los saludos de rigor y de emprender la marcha, los Black Orchid cogieron la dirección equivocada. El grupo principal, los amplis de guitarra y el equipo de voces se iban para Mollet. Inexplicablemente, y a pesar que yo había escogido el camino a seguir hasta Terrassa, ellos llegaron antes que nosotros. Un minipunto para Jordi el hacedor de rutas.
El Bar Zeppelin, lugar donde tocamos, no tiene escenario, así que tienen que improvisar uno con mesas y planchas de madera. El dueño del local, que permaneció en paradero desconocido durante el concierto, realizó, a modo de prueba, unos tímidos saltos sobre el entarimado y nos aseguró que aguantaría cualquier cosa. Dos minutos después la primera ronda de birrillas estaba en nuestra manos.

Tocaba montar los aparejos y los de Black Orchid nos lo pusieron fácil. La experiencia es un grado, así que no se hicieron la picha un lío con la decena de cables que inundaron el escenario. El plis plas que duró montar el tinglado lo aproveché para meterme unas birrias para relajar esos nervios. El local se iba llenando de animales de barra. Faltaba menos para el debú.
La prueba de sonido demostró que no sería fácil lidiar con las canciones. Si el sonido era decente a un metro del escenario, en el propio escenario no nos oíamos los unos a los otros. El batería no escuchaba apenas a los demás y la voz no la escuchaba ninguno de los cuatro. Digamos que se puede decir que dijimos que tocamos a ciegas. Con un par.
Eran las 20:00, hora de inicio, y había bastante gente en el bar, la mayoría colegas y algunos despistados. Faltaban por llegar la novia del batería, mi hermano, mi cuñada y Raúl. El tiempo se nos echaba encima y no estabamos nerviosos, tampoco inconscientes. El que más (yo) con el puntillo birrero para pasar el acojone.
A y cuarto empezamos. No teníamos ni idea cuánto duraríamos así que fuimos a piñón, sin presentar las canciones y sin agradecer los aplausos. Todo seguido. Después de la tercera canción llegaron mi cuñada y la novia del batería (ellas ya saben quiénes son). Tuvieron a bien a grabar un hermoso video que pienso colgar en cuánto llegue a mis manos.

Como no nos oimos solo nos dimos cuenta de las cagadas importantes. Un despiste del bataca que creía que había acabado la canción (el pobre no nos oía) y una entrada retardada de la cantante. Mi único “solo” creo que fue por debajo del aprobado. Del resto no podemos sacar ninguna conclusión porque todo el mundo nos felicitaba y nos decía que habiamos sonado bien. Olé!
Luego les tocó el turno a Black Orchid. No estuve muy atento la verdad. Charlaba con los colegas. Por suerte puedo piratear sus canciones.
El próximo sábado, 2 de julio, volvemos a tocar. Al aire libre en Alella, sobre las 21:00 horas. Esta vez si que estáis todos invitados!
Actualización 22/06/deesteaño:
El vidrio de una canción y cuarto (minuto y medio) ocupa 50 Mb hasta nuevo aviso, es decir, hasta que sepa cómo presentarlo para que “pese” menos. Mientrastanto puedes solicitarlo en jordi.riera (arroba) gmail.com.
(Gràcies Rosa per les fotos!)
Digo, “testigo musical” o “memé musical”. Lo contesto por quién lo envía
No soy amante de estas cosas.
Tamaño total de los archivos de música en mi ordenador:
425 Mb. Tengo el disco duro medio roto, las ganas de piratear zero y un odio compulsivo a comprar.
Último disco que me compré:
Probablemente fue el milenio pasado. Seguramente un vinilo de Joe Satriani, quizás Not of this earth o Dreaming #11. Peazo fotos las del Satriani ochentero.
Canción que estoy escuchando ahora:
Something against you. Broken Face. Del Surfer Rosa de Pixies. (duran poco). Para ser sinceros no estaba escuchando música, he puesto el disco para que aparecieran los Pixies.
5 canciones que escucho un montón o que tienen algún significado para mi:
1.- Fishing Junks at Sunset - Jean Michel Jarre. Creo que he hecho un post con esta.
2.- Where is my mind? - Pixies.
3.- Va, va. Escoge una de Metallica. Uhmmm … Orion. Da gusto aprender a tocar la guitarra con canciones como esta.
4.- “Our last Party” - The Mittens. Entendí muchas cosas de Internet gracias a este enlace.
5.- Ponle Yellow Day de The Rambutans. Es la patilla, pero que alguien te diga con sinceridad y espontaneidad que le gusta una canción de tu grupo no tiene precio.
5 personas a las que les paso el testigo:
Al Papa.
A Fernando Alonso.
A Rafa Nadal.
A Kluivert.
Y a Faemino y Namorita: para que no lo contesten