El holóscopo
Decía mi hermano, impertérrito y sincero, que él leía el horóscopo al acostarse y así sabía qué tal le había ido el día. Luego reía socarrón. Yo , en mis trece, siempre me acuerdo de esta ocurrencia, que me hace especial gracia. Y eso que podría escoger entre las decenas que suelta a diario, con desigual fortuna, eso sí.
El pasado día 22 cumplió un año en la red con Kaiko y yo aún con estos pelos, que el tiempo no vuela, se desvanece con pavorosa velocidad. Tanto que a estas horas aún no sé cómo me ha ido a mi el día. Así que mejor me ponga el traje de holoscopero.
Seguiremos informando.
