También me he tomado un café al llegar al curro.
Por cierto, mi curro me obliga a hacer “Alt+tabulador” constantemente, es decir, cambiar de la ventana de internet a la del excel en el que me apunto las cosillas para hacer, solo para que no vean que estoy jugando a cualquier juego de internet (ellos lo saben, pero saber y ver es radicalmente diferente). Según un estudio reciente la mayoría de usuarios “tipo” de Windows no saben del atajo para cambiar la ventana en pantalla (”alt+tabulador”). El estudio también asegura que la mayoría tiene que coger el ratón e irse hasta el botoncito para minimizar la pantalla (o irse a la barra de tareas, que muchas veces está “oculta” y tiene que reaparecer de su destierro). Evidentemente se tarda más y puede provocar situaciones embarazosas. Como hoy.
Mi currele de recepcionista me obliga a saber qué personas estan en el bufete (pequeño) en el que trabajo. Así que antes de tomar el café de la tarde (por la mañana nunca hay nadie) recorro cada despacho para saber quién está y quién no. Hay una técnica, tan vieja como las puertas, que consiste en dar tres golpes seguidos a la puerta con una de las dos articulaciones del dedo índice. Esta técnica sirve para solicitar permiso para entrar y luego entrar aunque nadie te lo haya dado (puede ser que no haya nadie para dártelo). Esta técnica tiene la única finalidad de dar tiempo al que está dentro a dejar de estar en una actitud íntima, por ejemplo, contemplar con asombro cómo se pegan los pelos de la nariz a los mocos que te acabas de sacar de la susodicha.
Hoy he sido negligente y solo he dado un golpe, torpe, a la puerta que separaba el pasillo del despacho del abogado. Eso sí, he respetado el segundo de espera entre avisar y entrar. La sorpresa ha sido ver una ventana del messenger minimizándose, un cuerpo desnudo en la pantalla vía webcam minimizándose y un abogado tras la mesa poniendo los codos entre los muslos y mirándome con una expresión lo más vacía que podía permitirse.
- Fulanito quiere hablar con usted - He dicho.
- Grrr - ha deletreado*
Lo dicho, hoy he recibido spam, un mensaje no solicitado, como cada día. Lo importante, sin embargo, es saber que quizás todo han sido imaginaciones mías, pero que más da, ¿esto es o no es un blog?
* No jodamos, claro que no lo ha deletreado, lo ha gruñido, pero después de una onomatopeya quién es el listo que redunda en lo mismo que redunda en lo mismo … , ¿Dan Brown?