(atención, este post no está consensuado con el resto de la banda. Las opiniones vertidas son como mi culo: mías)
Efectivamente, Diana (voz) y yo (guitarra) nos desvirgamos al mismo tiempo. Podríamos decir lo mismo de Sito (batería), que apenas se hizo unas pajillas hace un tiempo. Edu (bajo) es el ligón de The Rambutans! Efectivamente, un mes y medio después de lo previsto, tocamos por primera vez ante público.
Cuando las cosas pueden ir mal, van mal. Pero es que a nosotros no nos tose ni Bush, así que todo salió ovalado, tirando a redondo.
Quedamos a las 15:30 para ir a recoger algunos bártulos que habíamos de aporrear a partir de las 20:00 en Terrassa. Batería, ampli de bajo, instrumentos y 225 kilos, ganadería del Guinardó, debían caber en dos utilitarios. Cupieron no sin antes disfrutar de unos minutos de pánico al desmontarse el “charles” y perder el tornillo que hacía falta para arreglarlo. Nos quedábamos sin una pieza básica de la batería. Después de una árdua e infructuosa búsqueda entre la mierda de la zona de carga del edificio, el ingeniero del grupo (Edu power!) decidió hacer uso de los conocimientos adquiridos a lo largo de años de duro estudio en la universidad y nos hizo notar que no hacía falta un tornillo para recomponer el aparejo. Ese “charles” nunca había tenido un tornillo como el que buscábamos.
Con media hora de retraso sobre el horario previsto llegamos al punto donde habíamos quedado con Black Orchid (el grupo del que hicimos de teloneros) para ir hacia Terrassa. Después de los saludos de rigor y de emprender la marcha, los Black Orchid cogieron la dirección equivocada. El grupo principal, los amplis de guitarra y el equipo de voces se iban para Mollet. Inexplicablemente, y a pesar que yo había escogido el camino a seguir hasta Terrassa, ellos llegaron antes que nosotros. Un minipunto para Jordi el hacedor de rutas.
El Bar Zeppelin, lugar donde tocamos, no tiene escenario, así que tienen que improvisar uno con mesas y planchas de madera. El dueño del local, que permaneció en paradero desconocido durante el concierto, realizó, a modo de prueba, unos tímidos saltos sobre el entarimado y nos aseguró que aguantaría cualquier cosa. Dos minutos después la primera ronda de birrillas estaba en nuestra manos.

Tocaba montar los aparejos y los de Black Orchid nos lo pusieron fácil. La experiencia es un grado, así que no se hicieron la picha un lío con la decena de cables que inundaron el escenario. El plis plas que duró montar el tinglado lo aproveché para meterme unas birrias para relajar esos nervios. El local se iba llenando de animales de barra. Faltaba menos para el debú.
La prueba de sonido demostró que no sería fácil lidiar con las canciones. Si el sonido era decente a un metro del escenario, en el propio escenario no nos oíamos los unos a los otros. El batería no escuchaba apenas a los demás y la voz no la escuchaba ninguno de los cuatro. Digamos que se puede decir que dijimos que tocamos a ciegas. Con un par.
Eran las 20:00, hora de inicio, y había bastante gente en el bar, la mayoría colegas y algunos despistados. Faltaban por llegar la novia del batería, mi hermano, mi cuñada y Raúl. El tiempo se nos echaba encima y no estabamos nerviosos, tampoco inconscientes. El que más (yo) con el puntillo birrero para pasar el acojone.
A y cuarto empezamos. No teníamos ni idea cuánto duraríamos así que fuimos a piñón, sin presentar las canciones y sin agradecer los aplausos. Todo seguido. Después de la tercera canción llegaron mi cuñada y la novia del batería (ellas ya saben quiénes son). Tuvieron a bien a grabar un hermoso video que pienso colgar en cuánto llegue a mis manos.

Como no nos oimos solo nos dimos cuenta de las cagadas importantes. Un despiste del bataca que creía que había acabado la canción (el pobre no nos oía) y una entrada retardada de la cantante. Mi único “solo” creo que fue por debajo del aprobado. Del resto no podemos sacar ninguna conclusión porque todo el mundo nos felicitaba y nos decía que habiamos sonado bien. Olé!
Luego les tocó el turno a Black Orchid. No estuve muy atento la verdad. Charlaba con los colegas. Por suerte puedo piratear sus canciones.
El próximo sábado, 2 de julio, volvemos a tocar. Al aire libre en Alella, sobre las 21:00 horas. Esta vez si que estáis todos invitados!
Actualización 22/06/deesteaño:
El vidrio de una canción y cuarto (minuto y medio) ocupa 50 Mb hasta nuevo aviso, es decir, hasta que sepa cómo presentarlo para que “pese” menos. Mientrastanto puedes solicitarlo en jordi.riera (arroba) gmail.com.
(Gràcies Rosa per les fotos!)